Todo el pueblo de Dios, tiene que dar el Diezmo; pero no debe ser entregado a cualquier persona. Los Diezmos deben ser usados en la Obra de Dios, por un Siervo de Dios verdadero: santo e irreprensible. El Diezmo es algo sagrado, algo santo: no es para los hijos de los Pastores, que estn en pecado. Como en el caso de los hijos impos del Sacerdote El, que murieron por esa causa.