El Padre Rolando Echeverría, SDB, nos explica que para el ser humano es difícil relacionarse con un ser invisible; un ser que rebasa todos los conceptos humanos, sin embargo, Dios se ha manifestado a nosotros. Podemos ver como Dios, por su infinito amor, hace una alianza con el pueblo de Israel, según nos cuenta la Primera Lectura. Este gesto del Dios infinito, del Dios inmenso, nos ve como amor y quiere entrar en una alianza con nosotros.
Esta alianza consiste en que Dios nos va a proteger, nos acompañará, nos ofrece la salvación y nosotros debemos obedecerlo como los hijos respetan y obedecen a su padre.
Y luego, Cristo cambia la primera alianza; Él hace una nueva y definitiva alianza, que constituye con toda la humanidad para el perdón de los pecados. Y esta alianza es sellada con la Sangre de Cristo.