Los ex oficiales de las Fuerzas Armadas nunca antes habían admitido de manera explícita y detallada esta aberrante práctica de la guerra en Colombia.
Según la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz), las muertes extrajudiciales dejaron al menos 6.402 civiles fallecidos. Una de estas víctimas fue Jaime Castillo, un bogotano de familia modesta que fue reclutado en 2008.