El dolor no es normal

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El dolor no es normal episodes

  • 25. Mitos de la endometriosis: fertilidad, tratamiento y cura

    ¿Tener endometriosis significa que no podrás tener hijos? ¿El embarazo, la cirugía o una dieta la curan? La Dra. Yolianne Lozada Capriles desmiente los mitos más comunes sobre la fertilidad, el tratamiento y la cura de la endometriosis, y te explica qué preguntar antes de tu próxima cita.

    Mitos y verdades de la endometriosis: fertilidad, tratamiento y cura (Parte 2)

    En el episodio anterior de El dolor no es normal hablamos sobre los mitos del dolor y el diagnóstico de la endometriosis. Explicamos que el dolor menstrual no es normal, cómo influyen los estudios positivos y negativos en el diagnóstico, y que la severidad del dolor no necesariamente refleja la severidad de la enfermedad. Si no lo has escuchado, te recomendamos empezar por ahí.

    En esta segunda parte, la Dra. Yolianne Lozada Capriles, ginecóloga, cirujana mínimamente invasiva y especialista en endometriosis y dolor pélvico crónico, cierra la serie con los mitos sobre fertilidad, tratamiento y cura de la endometriosis.

    Mito 1: Tener endometriosis significa que no voy a poder tener hijos

    Esta es una de las mayores preocupaciones de las pacientes cuando reciben el diagnóstico. La Dra. Lozada tiene muchas pacientes con historial de endometriosis que han quedado embarazadas, algunas con su ayuda y otras que ya habían tenido embarazos antes de llegar a su consulta.

    La verdad: la endometriosis se asocia con una posible dificultad para lograr un embarazo, pero no le ocurre a todo el mundo. Entre un 25 y un 50 % de las pacientes con endometriosis puede tener dificultad para quedar embarazada y necesitar especialistas en reproducción asistida, como inseminación artificial o in vitro. Muchas otras quedan embarazadas de forma espontánea, sin ningún tipo de asistencia.

    El diagnóstico no es una sentencia, pero sí merece atención. Si tienes endometriosis, conviene atender el tema de la fertilidad con un poco más de premura y tener un plan reproductivo.

    Mito 2: Si quedas embarazada, se te cura la endometriosis

    La verdad: el embarazo no cura la endometriosis. Algunas pacientes sienten mejoría durante los meses del embarazo, pero los síntomas pueden regresar cuando terminan el embarazo y la lactancia. En otras, los síntomas mejoran definitivamente, y en otras empeoran después del embarazo.

    No hay forma de predecir qué pasará en cada caso. Por eso, cuando hay síntomas de dolor y un diagnóstico de endometriosis, es importante dar seguimiento en el posparto y no asumir que la enfermedad se curó.

    Mito 3: La cirugía o la histerectomía curan la endometriosis

    Para la Dra. Lozada, este es uno de los puntos más importantes que discute con sus pacientes, sobre todo con las que están considerando una cirugía.

    La verdad: hay distintos tipos de cirugía para la endometriosis, y ninguna es una cura.

    • Cirugía para remover las lesiones: se puede remover toda la enfermedad visible, pero el riesgo de recurrencia es de más de un 50 %.
    • Histerectomía (remoción del útero): el riesgo de recurrencia baja drásticamente, a menos de un 10 % en los estudios longitudinales más largos, pero no desaparece.
    • Remoción del útero y ambos ovarios: tampoco elimina el riesgo de que la condición regrese.

    Hay pacientes que realmente necesitan la extirpación de órganos, porque puede ayudarles a mejorar los síntomas a largo plazo. Pero el mensaje principal es claro: la endometriosis es una condición crónica e inflamatoria que no tiene cura.

    Mito 4: Las pastillas anticonceptivas solo tapan la enfermedad

    La verdad: los medicamentos hormonales, como las pastillas anticonceptivas, el parcho, el anillo vaginal y las inyecciones, ayudan a regular las hormonas por distintos mecanismos y mejoran los síntomas de dolor y de sangrado. Además, se entiende que la progesterona, uno de sus componentes, tiene un efecto antiinflamatorio.

    Con estos medicamentos no se busca tapar ni curar la enfermedad, sino mejorar la calidad de vida, y en muchas pacientes se logra. Algunas pueden tener efectos secundarios, que se van manejando en las visitas de seguimiento.

    Mito 5: La endometriosis se cura con dieta o remedios naturales

    La verdad: hasta el momento, la literatura científica no apoya que una dieta o un remedio natural pueda curar la endometriosis o ponerla en remisión.

    Sin embargo, los cambios en el estilo de vida y las dietas antiinflamatorias pueden tener un impacto muy positivo en la calidad de vida y en los síntomas, a corto y sobre todo a largo plazo. Además, hay condiciones gastrointestinales que causan dolor, se asocian a la endometriosis y responden a ciertos factores de la dieta. Cuando la alimentación se dirige a manejar estas condiciones, los síntomas pueden mejorar.

    Mito 6: La endometriosis se convierte en cáncer

    Esta es otra de las grandes preocupaciones de las pacientes al recibir el diagnóstico.

    La verdad: tener endometriosis no es tener cáncer, y la endometriosis no se considera una condición maligna. Lo que sí se ha visto es que ciertos tipos de cáncer de ovario, que no son los más comunes, pueden ser un poco más frecuentes en pacientes con endometriosis. En los estudios, cuando se revisa el historial médico de pacientes con esos tipos específicos de cáncer, muchas tienen historial de endometriosis.

    Lo más importante es hacer una buena evaluación de riesgo, que incluya:

    • El historial familiar, sobre todo de cáncer de ovario y de seno.
    • La edad de la paciente: si está en edad reproductiva o en la menopausia.
    • Las características de los estudios de imagen, como quistes o masas.
    • Los marcadores.

    Si hay algún indicio de malignidad, aunque la paciente tenga endometriosis, no se debe asumir que todo es benigno. Si es necesario, hay que referirla a un especialista en cáncer.

    La desinformación sobre endometriosis en redes sociales

    Muchos mitos se han pasado de generación en generación, y hoy las redes sociales hacen muy fácil diseminar información que no necesariamente aplica a todo el mundo. Algunos de estos mitos pueden terminar causando daño, estrés y preocupación innecesaria a las pacientes.

    El embarazo, la cirugía y las pastillas pueden ser parte del plan de tratamiento, pero ninguno es una cura.

    Qué hacer antes de tu próxima cita

    El plan de tratamiento debe ser individualizado, según tus síntomas, tus metas y tus deseos de fertilidad, entre otras variables. La Dra. Lozada recomienda:

    • Escribir tus preguntas principales sobre el posible tratamiento a corto y a largo plazo.
    • Tener un buen plan reproductivo.
    • Si te están hablando de cirugía, preguntar cuál es la experiencia del cirujano, qué tipo de cirugía se va a hacer y cuál será el plan después de la operación.

    ¿Escuchaste, leíste o te contaron algún mito sobre la endometriosis, ya sea tu amiga, tu mamá o alguien en redes sociales? Envíalo a [email protected] y lo discutiremos en próximos episodios. Si este episodio te fue útil, suscríbete y compártelo con alguien que pueda necesitar esta información.

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    14 min
  • 24. Mitos de la endometriosis: dolor menstrual y diagnóstico

    ¿Te han dicho que el dolor de la regla es normal o que, si tus estudios salieron bien, no tienes nada? La Dra. Yolianne Lozada Capriles desmiente los mitos más comunes sobre el dolor menstrual y el diagnóstico de la endometriosis, y te dice qué hacer para no esperar años por respuestas.

    Mitos y verdades de la endometriosis: del dolor al diagnóstico (Parte 1)

    En este primer episodio de la nueva temporada de El dolor no es normal, la Dra. Yolianne Lozada Capriles, ginecóloga, cirujana mínimamente invasiva y especialista en endometriosis y dolor pélvico crónico, desmiente algunos de los mitos más comunes que escucha en su consulta y en las redes sociales. Muchas de estas frases son parcialmente ciertas o no aplican a todas las pacientes por igual. En esta primera parte nos enfocamos en los mitos sobre el dolor y el diagnóstico de la endometriosis.

    ¿Qué tan común es la endometriosis?

    Se estima que la endometriosis afecta a una de cada 10 mujeres en edad reproductiva, es decir, cerca de un 10 %. La Dra. Lozada explica que la cifra real podría ser más alta, porque hay pacientes que nunca reciben un diagnóstico. Algunas no tienen síntomas importantes y no buscan ayuda, y otras tienen síntomas leves que manejan por su cuenta.

    Mito 1: Es normal que la menstruación duela

    Es la frase que más se repite en consulta: "el dolor normal de la regla". La Dra. Lozada lo cuestiona con una pregunta sencilla: ¿qué es un dolor normal? Fuera del parto, en la medicina el dolor siempre se asocia con algo patológico.

    La verdad: el dolor menstrual nunca debe considerarse normal, y el dolor pélvico fuera del ciclo tampoco. Si el dolor interrumpe tus actividades diarias, te obliga a cambiar tu rutina o te lleva a tomar analgésicos o antiinflamatorios, debes mencionarlo en tu cita médica para que lo evalúen. A veces se puede manejar sin cirugía ni medicamentos especializados, con cambios en el estilo de vida, pero siempre hay que explorarlo. El dolor no es algo que "viene con ser mujer".

    Mito 2: Si me duele con la regla, es endometriosis con 100 % de certeza

    La verdad: el dolor con la menstruación es uno de los síntomas típicos de la endometriosis, pero no es el único diagnóstico posible. También puede deberse a otras condiciones del tracto reproductor, como miomas o quistes, y a condiciones fuera de él.

    Recomendación: lleva un diario de síntomas. Anota cuándo comienza y cuándo termina el dolor, qué relación tiene con tu ciclo menstrual y qué lo mejora o lo empeora. Una buena bitácora ayuda a llegar a un diagnóstico certero.

    Mito 3: Las adolescentes no pueden tener endometriosis

    La verdad: es completamente falso. Quizás se diagnostica menos en la adolescencia, entre otras razones por el retraso entre el inicio de los síntomas y el momento en que se busca ayuda o se recibe el diagnóstico. La Dra. Lozada recuerda que una de las cirugías más difíciles de su carrera fue a una paciente de 17 años. Tenía endometriosis en estadio cuatro, con quistes de endometriosis grandes en ambos ovarios y mucha inflamación que afectaba el intestino y otros órganos.

    Si una adolescente empieza a tener síntomas, hay que llevarla a un especialista para explorarlos y comenzar tratamiento si lo necesita.

    Mito 4: Si los estudios de imagen o de sangre salieron normales, no hay endometriosis

    La verdad: un sonograma, una resonancia magnética (MRI) o un CT scan negativo no descarta la endometriosis. Alrededor del 80 % de las pacientes tiene endometriosis superficial, que se encuentra en el peritoneo (la tela que recubre los órganos de la pelvis y el abdomen). Estas lesiones miden milímetros y no siempre se ven en los estudios de imagen.

    La tecnología ha avanzado, y hoy existen sonogramas especializados y protocolos de imagen específicos que permiten detectar parte de esta enfermedad superficial. Aun así, si una paciente tiene todos los síntomas y todos sus estudios salen negativos, hay que seguir sospechando que puede haber enfermedad.

    En cuanto a los análisis de sangre, hoy no existe ningún laboratorio que diagnostique o descarte la endometriosis con certeza. Por eso, la historia clínica, el examen físico y escuchar a la paciente siguen siendo las mejores herramientas.

    Mito 5: Si tengo mucho dolor, mi endometriosis está avanzada

    La verdad: puede ser así en algunos casos, pero está demostrado que la severidad de los síntomas no necesariamente corresponde a la severidad de la condición desde el punto de vista quirúrgico. Una paciente con endometriosis en estadio uno, la forma más leve, puede tener síntomas muy severos. Otra con endometriosis muy avanzada puede tener síntomas mínimos.

    En la intensidad del dolor influyen otros factores, como el sistema nervioso central, la forma en que cada paciente procesa el dolor y la presencia de otras condiciones asociadas al dolor pélvico. Todo esto forma parte de una evaluación completa.

    ¿Por qué tarda tanto el diagnóstico de la endometriosis y qué puedo hacer?

    Esta pregunta genera muchas dudas y explica en parte el rezago en el diagnóstico. La respuesta empieza por la educación, tanto de la población general como de la comunidad médica. Lo primero es entender que el dolor no es normal en ninguna circunstancia y que debe evaluarse de forma completa.

    La Dra. Lozada recomienda abogar por ti misma. Si tú, tu hija, tu hermana, tu prima o una amiga tiene síntomas que afectan su calidad de vida, esa es la primera señal para buscar ayuda. Mientras más claro expreses lo que sientes y cómo te afecta, más rápido podrías recibir un diagnóstico y el tratamiento adecuado.

    Tu primer paso

    Si te identificas con algo de este episodio, empieza un diario de síntomas y llévalo a tu próxima cita con tu ginecóloga o especialista. En episodios anteriores hablamos de cómo llevar una bitácora completa que ayude a tu médico a organizar lo que te está pasando.

    En la segunda parte seguiremos desmintiendo mitos sobre la endometriosis relacionados con el tratamiento, la fertilidad, la cirugía y los medicamentos.

    Encuentra los momentos m'as interesantes para ti usando los capítulos:

    • 0:00 — Avance
    • 1:15 — Bienvenida al episodio
    • 2:35 — La magnitud del problema
    • 3:53 — Mito 1: El dolor menstrual es normal
    • 5:59 — Mito 2: Dolor con la regla significa endometriosis
    • 7:08 — Mito 3: Las adolescentes no pueden tener endometriosis
    • 8:26 — Mito 4: Estudios normales descartan endometriosis
    • 10:11 — Mito 5: Más dolor significa endometriosis más avanzada
    • 11:17 — ¿Por qué se tarda el diagnóstico?
    • 12:34 — Recomendaciones y despedida

    ¿Tienes preguntas o un tema que te gustaría que discutamos? Escríbenos a [email protected]. Si este episodio te fue útil, suscríbete y compártelo con alguien que pueda necesitar esta información.

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    15 min
  • 23. Endo Belly: Qué Es, Por Qué Ocurre y Cómo Manejarlo con la Alimentación

    ¿Amaneces con el abdomen plano y por la tarde pareces tener tres meses de embarazo? Eso tiene nombre: endo belly. La nutricionista Alana Marrero explica por qué ocurre y cómo la alimentación puede ayudarte a manejarlo.

    Endo belly: qué es, por qué ocurre y cómo manejarlo con la alimentación

    Si vives con endometriosis, es muy probable que hayas escuchado el término endo belly o que lo hayas experimentado. En este episodio de El dolor no es normal, la Dra. Yolianne Lozada Capriles conversa nuevamente con la Dra. Alana Marrero, nutricionista especializada en el manejo de pacientes con endometriosis, PCOS (síndrome de ovarios poliquísticos) y otras condiciones asociadas a cambios hormonales.

    Juntas explican qué es el endo belly, cuáles son sus causas, qué papel juegan la microbiota, las histaminas y el estrés, y cómo un plan de alimentación personalizado puede ayudar a reducir sus episodios.

    ¿Qué es el endo belly?

    El endo belly es un tipo de hinchazón abdominal extrema, muy marcada y muy dolorosa, asociada a la endometriosis. Aparece de forma repentina y puede cambiar el tamaño del abdomen en solo horas. Muchas pacientes describen que amanecen con el abdomen plano y por la tarde parecen tener tres meses de embarazo. Además, suele doler al tacto.

    Muchas mujeres llegan a consulta creyendo que es su culpa, por algo que comieron el día anterior o en el desayuno. La Dra. Marrero aclara que no es tan simple.

    ¿Por qué ocurre el endo belly?

    El endo belly es multifactorial. Es el resultado de varios factores que se combinan como una “tormenta perfecta”:

    • Inflamación crónica: la endometriosis produce inflamación en la pelvis y el intestino, lo que crea un ambiente que favorece la hinchazón.
    • Microbiota alterada: la literatura científica indica que las mujeres con endometriosis tienen más bacterias proinflamatorias. Esto puede llevar a la disbiosis intestinal, que se manifiesta con gases e hinchazón.
    • Condiciones asociadas: muchas pacientes con endometriosis también tienen síndrome de intestino irritable, que provoca síntomas gastrointestinales intensos.
    • Retención de líquido: especialmente según la fase del ciclo menstrual.

    Manejo nutricional del endo belly

    La Dra. Marrero comienza evaluando lo que la paciente ya está comiendo y, sobre todo, lo que le falta:

    • Alimentos antiinflamatorios y con omega-3 (los marca en verde en el menú).
    • Antioxidantes, que muchas veces no se consumen en cantidad suficiente.
    • Fibra e hidratación (los alimentos con fibra los marca en amarillo y los incluye en todas las comidas).

    Luego, la paciente pone el plan en práctica y observa cuántos episodios de endo belly tiene, qué le ayudó y qué no. En la cita de seguimiento, muchas descubren patrones claros: los días con omega-3 y fibra en el desayuno no hubo endo belly; los días de mucha ansiedad o sin fibra, sí.

    Histaminas y endometriosis

    Algunas pacientes con endometriosis pueden tener sensibilidad a la histamina, una molécula natural del cuerpo que participa en la digestión y en el ciclo menstrual. En algunos casos, el cuerpo no la elimina con facilidad y se acumula. La histamina y el estrógeno tienen una relación adversa: cuando hay más producción de estrógeno, como ocurre en la endometriosis, la histamina también aumenta.

    Algunos alimentos que contienen histamina son el tomate, la berenjena, el aguacate, la espinaca, el vino y el alcohol, los mariscos y el chocolate. La Dra. Marrero aclara que reaccionar a uno de ellos no significa necesariamente que la causa sea la histamina; podría ser otro factor. Cada caso es individual.

    Estrés, sistema nervioso y digestión

    El estrés y la ansiedad ponen al sistema nervioso en modo alerta. Esto hace que la digestión sea más lenta, afecta la microbiota, amplifica el dolor y genera hinchazón. Así se crea un ciclo vicioso: más estrés produce más síntomas, y más síntomas producen más ansiedad y más dolor.

    Por eso, el manejo de la endometriosis requiere un equipo multidisciplinario que incluya profesionales de la salud mental, como psicólogos y psiquiatras.

    Microbiota y SIBO

    La Dra. Marrero explica que el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO) y el tipo de bacterias proinflamatorias que se observan en la endometriosis están ligados y van de la mano. La microbiota se ve afectada por la ansiedad, el uso de medicamentos, no consumir suficiente omega-3 y no hacer suficiente ejercicio.

    La buena noticia: la microbiota es modificable. Con los cambios correctos, en dos o tres meses la flora gastrointestinal puede restaurarse, y las pacientes reportan menos hinchazón, menos gases y que se sienten mejor en general.

    5 takeaways principales
    1. El endo belly no es tu culpa. Es una hinchazón extrema y dolorosa causada por varios factores combinados: inflamación crónica, microbiota alterada, condiciones asociadas como el síndrome de intestino irritable y retención de líquido.
    2. Lo que le falta a tu alimentación importa tanto como lo que comes. Incluir alimentos antiinflamatorios, omega-3, antioxidantes, fibra e hidratación puede ayudar a reducir los episodios.
    3. Documentar tus síntomas te da objetividad. El dolor es subjetivo y la memoria puede distorsionar la realidad después de 48 horas. Anotar lo que comes y cómo te sientes ayuda a identificar patrones reales.
    4. El estrés no gestionado alimenta el ciclo de dolor. La ansiedad y el estrés ralentizan la digestión, afectan la microbiota y amplifican el dolor, por lo que manejarlos es parte del tratamiento.
    5. Tu microbiota puede restaurarse. No hay medicamento, suplemento ni dieta mágica, pero con esfuerzo y los cambios adecuados, el cuerpo responde, y muchas pacientes notan mejoría en pocos meses.

    Tu primer paso

    Un primer paso que puedes tomar como paciente es comenzar un diario de síntomas. Anota lo que comes, cómo te sientes, tus niveles de estrés y cuándo aparecen los episodios de hinchazón o dolor. Esa información te ayudará a ti y a tu equipo médico a tomar mejores decisiones.

    ¿No sabes por dónde empezar? Escucha el episodio #8: Cómo describir tu dolor pélvico: la bitácora que ayuda a tu diagnóstico.

    Conecta con la Dra. Alana Marrero: @doctoraalanamarrerogonzález en todas las redes sociales, o al 787-371-5624 (llamada o texto).

    ¿Tienes preguntas o temas que quieres que abordemos? Escríbenos a [email protected].

    Gracias al Hospital Auxilio Mutuo por prestarnos el espacio para grabar este episodio.

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    18 min
  • 22. ¿Puedo Tomar Hormonas Si Tengo Endometriosis? Guía para la Transición a la Menopausia

    ¿Tienes endometriosis y estás entrando en la menopausia? La Dra. Pamela Silén explica cómo manejar esta transición de forma segura, informada y completamente personalizada.

    La perimenopausia no empieza a los 50. Y tener endometriosis no significa que no puedas recibir terapia hormonal.

    En este episodio, la Dra. Yolianne Lozada y la Dra. Pamela Silén, especialista en menopausia y salud hormonal, aclaran algunos de los malentendidos más comunes sobre la transición a la menopausia en pacientes con endometriosis — y explican qué opciones de tratamiento existen, cómo se personalizan y qué factores guían esa decisión.

    3 cosas que te llevas de este episodio:

    1. La perimenopausia puede comenzar entre los 35 y los 45 años. Los primeros síntomas — dificultad para dormir, brain fog, cambios en el ciclo — pueden aparecer mucho antes de lo que se espera, y existen opciones de tratamiento desde esa etapa temprana.
    2. Tener endometriosis no es una contraindicación para la terapia hormonal. Lo que sí cambia es el tipo de hormona, la ruta de administración y la forma en que se monitorea — porque el objetivo es tratar los síntomas de la menopausia sin perder de vista el manejo de la endometriosis.
    3. El tratamiento hormonal es una decisión informada, no una receta universal. La edad, los síntomas, el historial médico y las metas de cada paciente determinan qué funciona mejor. No hay una sola forma de hacerlo.

    Si este episodio te ayudó a entender mejor esta etapa, suscríbete a El Dolor No Es Normal en tu plataforma de escucha favorita y compártelo con alguien que esté pasando por esta transición y tenga preguntas sin respuesta.

    Dra. Pamela Silén — Ginecóloga Obstetra, Especialista en Menopausia y Terapia Hormonal. 📞 787-408-0074 📱 Instagram: @drapamelasilen 🌐 centrobienestarmujer.com

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    23 min
  • 21. Menopausia Quirúrgica y Endometriosis: Por Qué el Reemplazo Hormonal No Es Opcional

    Cuando la endometriosis avanza y la cirugía entra en conversación, una de las decisiones más importantes es qué sucede con los ovarios — y qué implica eso para la salud a largo plazo.

    En este episodio, la Dra. Yolianne Lozada recibe a la Dra. Pamela Silén, ginecóloga especializada en menopausia y terapia hormonal, para hablar con claridad sobre la menopausia quirúrgica, el reemplazo hormonal y por qué esta parte del tratamiento merece tanta atención como la cirugía misma.

    3 cosas que te llevas de este episodio:

    1. Remover los ovarios no cura la endometriosis. Las lesiones tienen su propio ambiente hormonal y pueden mantenerse activas independientemente. Por eso el seguimiento y el manejo hormonal son parte esencial del tratamiento.
    2. El reemplazo hormonal en menopausia quirúrgica prematura es una necesidad médica. Protege el corazón, el cerebro y los huesos — y existe evidencia sólida que respalda su uso de forma segura y regulada.
    3. No todos los tratamientos hormonales son iguales. Conocer la diferencia entre terapias aprobadas y opciones no reguladas ayuda a tomar decisiones más informadas junto a tu médico.

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    35 min
  • 20. Cirugía de Endometriosis y Ovarios: ¿Cuándo Sí, Cuándo No y Qué Riesgos Implica?

    ¿Te han dicho que necesitas cirugía y tienes miedo de perder tus ovarios? La Dra. Gabriela Rivera explica cuándo es necesario y cuándo no — y por qué la decisión nunca debe tomarse desde la desesperación.

    "Doctora, por favor, sáqueme todo. No puedo más." Si alguna vez has pensado esto, este episodio es para ti.

    En esta conversación, la Dra. Yolianne Lozada y la Dra. Gabriela Rivera, especialistas en cirugía mínimamente invasiva y dolor pélvico crónico, abordan una de las decisiones más complejas en el tratamiento quirúrgico de la endometriosis: qué hacer con los ovarios cuando hay quistes de endometriosis.

    3 cosas que te llevas de este episodio:

    1. Un endometrioma casi nunca viene solo. En el 80% de los casos, cuando hay un quiste de endometriosis en el ovario, también hay enfermedad en otras áreas de la pelvis — y una buena cirugía debe estar preparada para tratar todo eso en una sola intervención.
    2. La guerra no es contra los ovarios, es contra la enfermedad. Remover ovarios sanos no cura la endometriosis. La diferencia en riesgo de recurrencia entre remover solo el útero versus útero y ovarios es apenas un 3% — un dato que cambia completamente la conversación.
    3. Una decisión informada no es lo mismo que una decisión desesperada. La edad, los deseos de fertilidad, el tamaño del quiste y los hallazgos en imágenes son solo algunos de los factores que determinan el plan quirúrgico correcto para cada paciente.

    Si este episodio te ayudó a entender mejor tus opciones, suscríbete a El Dolor No Es Normal en tu plataforma de escucha favorita para no perderte los próximos episodios — incluyendo uno dedicado completamente a la terapia de reemplazo hormonal. Comparte este episodio con alguien que lleve años buscando respuestas y todavía no las ha encontrado.

    Dra. Gabriela Rivera — Ginecóloga Obstetra, Subespecialista en Cirugía Mínimamente Invasiva y Dolor Pélvico Crónico. Torre Médica de Auxilio Mutuo | Tel: 787-945-2919

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    16 min
  • 19. Laparoscopía vs Cirugía Abierta en Endometriosis: Todo lo que Debes Saber Antes de Operarte

    ¿Cuándo es necesaria la cirugía para endometriosis? La Dra. Yolianne Lozada y la Dra. Gabriela Rivera explican todo lo que debes saber antes de tomar esta decisión.

    El dolor pélvico que no desaparece, los quistes que no ceden con medicamentos, los años buscando respuestas — y entonces alguien te dice: "necesitas una cirugía." Pero, ¿qué significa eso realmente?

    En este episodio, la Dra. Yolianne Lozada conversa con la Dra. Gabriela Rivera, ginecóloga obstetra subespecializada en cirugía mínimamente invasiva y dolor pélvico crónico, para desmitificar el manejo quirúrgico de la endometriosis y ayudarte a tomar decisiones informadas sobre tu salud.

    3 cosas que te llevas de este episodio:

    1. No toda cirugía es igual. La excisión completa de las lesiones tiene mejores resultados que simplemente quemarlas — y aquí te explicamos por qué esto importa para tus síntomas y tu fertilidad.
    2. La laparoscopía tiene ventajas reales. Recuperación más rápida, menor riesgo de infección y la capacidad de detectar lesiones diminutas que una cirugía abierta puede pasar por alto.
    3. La cirugía es una herramienta, no una cura. Saber cuándo está indicada — y cuándo no — puede hacer toda la diferencia en tu plan de tratamiento a largo plazo.

    Si este episodio te aclaró dudas o le habló directo a lo que estás viviendo, suscríbete a El Dolor No Es Normal en tu plataforma de escucha favorita para no perderte ningún episodio. Compártelo con alguien que lleva tiempo buscando respuestas — a veces, la información correcta llega en el momento justo.

    Dra. Gabriela Rivera — Ginecóloga Obstetra, Subespecialista en Cirugía Mínimamente Invasiva y Dolor Pélvico Crónico. Torre Médica de Auxilio Mutuo | Tel: 787-945-2919

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    14 min
  • 18. Nutrición y endometriosis: cómo una dieta antiinflamatoria puede reducir el dolor

    En este episodio especial del mes de concienciación sobre la endometriosis, hablamos sobre un tema que genera muchas dudas: la relación entre la nutrición y la endometriosis. ¿Existen dietas antiinflamatorias que ayuden? ¿Hay que eliminar lácteos o gluten? ¿Puede la alimentación reducir el dolor? Junto a la Dra. Alana Marrero, doctora en nutrición clínica, discutimos qué dice la evidencia científica, qué es realmente una dieta antiinflamatoria y cómo los cambios sostenibles en estilo de vida pueden apoyar el manejo del dolor pélvico crónico.

    3 Takeaways clave para ti
    1. La alimentación no cura la endometriosis, pero sí puede reducir inflamación y dolor.

    Una dieta basada en evidencia —como la dieta mediterránea o la dieta MIND— rica en fibra, antioxidantes y omega-3 puede disminuir marcadores inflamatorios hasta en un 30–50% en un periodo de 8 a 12 semanas.

    1. No todo es eliminar lácteos o gluten.

    La evidencia científica no respalda que todas las pacientes con endometriosis deban eliminar estos alimentos. El enfoque debe ser individualizado, evaluando cómo responde tu cuerpo a cada alimento.

    1. Los alimentos ultra procesados sí tienen un impacto negativo.

    Reducir embutidos y productos altamente procesados puede ayudar a mejorar la microbiota intestinal y disminuir inflamación sistémica, lo que puede influir directamente en el dolor pélvico crónico.

    Ayúdanos a llevar esta información a más personas

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    27 min
  • 17. Vulvodinia: dolor en la vulva sin infección ni causa visible

    ¿Ardor o dolor en la vulva con exámenes “normales”? Eso también tiene nombre… y merece atención.

    En este episodio hablamos de una condición poco discutida en consulta médica: vulvodinia, una causa frecuente pero muchas veces invisible de dolor pélvico crónico. Exploramos qué es, cómo se manifiesta, cuáles son sus subtipos (provocada y generalizada), cómo se diagnostica y por qué puede coexistir con otras condiciones como disfunción del piso pélvico o neuralgia del pudendo.

    Muchas pacientes describen ardor, picor, punzada o irritación en la vulva aun cuando laboratorios y estudios salen normales. Entender que este dolor es real y que tiene una explicación clínica es el primer paso para dejar de normalizarlo y comenzar un manejo adecuado.

    Lo que te llevas al escuchar este episodio:
    1. Qué es la vulvodinia:

    Dolor en el área de la vulva que dura al menos tres meses sin una causa visible clara, y que puede ser provocada (al contacto) o generalizada (constante).

    1. Cómo se diagnostica:

    Principalmente por síntomas y examen físico detallado, descartando infecciones, lesiones dermatológicas u otras causas identificables.

    1. Cómo se maneja:

    Tratamientos tópicos y orales, terapia física de piso pélvico, apoyo multidisciplinario (psicología, sexología) y, en casos específicos, intervenciones quirúrgicas.

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    El dolor no es normal es un producido por Podcasteras Media

    12 min
  • 16. Síndrome de vejiga dolorosa: cuando no es una infección urinaria

    ¿Y si no es una infección… sino tu vejiga pidiendo atención?

    En este episodio hablamos del síndrome de vejiga dolorosa, previamente conocido como cistitis intersticial, una condición que con frecuencia se confunde con infecciones urinarias recurrentes. Muchas pacientes reciben múltiples cursos de antibióticos sin mejoría, mientras el dolor, la presión y la urgencia urinaria persisten. Exploramos qué es esta condición, cómo se diagnostica (principalmente por síntomas y examen físico), por qué se le llama uno de los “Evil Twins” junto a la endometriosis, y cómo puede coexistir con otras causas de dolor pélvico crónico.

    Este episodio es clave para entender que endometriosis no es la única fuente de dolor pélvico y que la vejiga puede ser una pieza importante del rompecabezas.

    Lo que te llevas al escuchar este episodio:
    1. Qué es el síndrome de vejiga dolorosa: Dolor, presión o incomodidad relacionada a la vejiga que dura al menos seis semanas, en ausencia de infección u otra causa identificable.
    2. Cómo diferenciarlo de una infección urinaria: Dolor que empeora cuando la vejiga se llena y mejora al orinar, síntomas persistentes pese a antibióticos y estudios de orina negativos.
    3. Por qué es común en pacientes con dolor pélvico crónico y endometriosis: Puede coexistir con otras condiciones — los llamados “Evil Twins” — y requiere un alto índice de sospecha y una evaluación cuidadosa del historial y los síntomas urinarios.

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    Comparte este episodio con alguien que haya tenido “infecciones urinarias” repetidas sin respuestas claras.

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    13 min

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El dolor pélvico puede ser común, pero no es normal.