En este episodio de Conversaciones que Sanan comparto una experiencia muy personal: sentada en un parque, con un helado en la mano, escuchando la risa de otros niños… mientras entendía que mis hijos ya no están en esa etapa.
Hablo del duelo silencioso que aparece cuando dejan de necesitarnos como antes.
De la mezcla de orgullo y nostalgia.
Del vacío que no es pérdida, sino transformación.
De cómo la identidad de una madre también cambia cuando sus hijos crecen.