El descubrimiento y el manejo de los metales supuso que saliéramos de la edad de piedra. La fundición de minerales metálicos nos proporcionó nuevas herramientas que catapultaron el desarrollo tecnológico del ser humano allá por el 3.000 antes de cristo. El manejo de, primero el cobre luego el bronce y más tarde el hierro, nos sacaron de las cavernas para llevarnos a lo que los historiadores llaman edad antigua. Pero, al mismo tiempo que descubrimos los metales observamos sus debilidades: los metales no son eternos y se ven atacados por una fuerza misteriosa. Las espadas, calderos o herramientas quedaban inservibles al poco tiempo, perdían su fuerza, literalmente se desintegraban.
La corrosión fue un misterio durante mucho tiempo, algo atacaba los metales y los destruía. Del estudio de la corrosión depende que nuestros puentes, edificios y casas continúen en pie. se calcula que cada pocos segundos se disuelven cinco toneladas de acero en el mundo.
Y todo esto se estudios desde la química. Y hoy les queremos contar como la naturaleza ataca a los materiales y como nos podemos defender de ella.