La primera instrucción que les dio Jesús para ser libres del engaño, la ofensa, el orgullo, fue: Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego” (Apoc 3:18).
La primera instrucción que les dio Jesús para ser libres del engaño, la ofensa, el orgullo, fue: Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego” (Apoc 3:18).