
Sign up to save your podcasts
Or


Querida Frida:
Hay momentos en los que la vida nos permite bajar la guardia. Creemos que lo peor ya pasó, que la tormenta finalmente quedó atrás... y entonces, algo sucede. Algo que nos recuerda que la recuperación no siempre avanza en línea recta.
En este capítulo te cuento el día en que, tras casi seis meses, por fin me quitaron el tutor de mi pierna. La libertad y el alivio se sentían reales, tanto que me permitieron viajar a Guatapé para celebrar los quince años de una amiga en un barco. Pero en medio de las risas y la música, un tropiezo absurdo desencadenó la consecuencia más dolorosa.
Un golpe seco, un regreso tortuoso a Medellín, un diagnóstico médico equivocado y una radiografía en el Hospital Pablo Tobón Uribe que me obligó a enfrentar la realidad: el fémur se había vuelto a fracturar, y esta vez, estaba montado sobre sí mismo. El alivio del jueves había sido solo un espejismo.
Acompáñame en esta primera parte de una noche que cambió mi vida para siempre y donde aprendí que la verdadera fortaleza no está en nunca caer, sino en encontrar la forma de levantarse una vez más.
✨ ¿Te ha pasado? Déjame tu respuesta en la caja de preguntas de aquí abajo: ¿Cuál ha sido ese "espejismo" o retroceso en tu vida que más te ha costado asimilar?
Te leo.
🎙️ Síguenos en Instagram: @historiasparafrida
📌 Diseño sonoro y producción: Daniela Zapata G
By Daniela Zapata G.Querida Frida:
Hay momentos en los que la vida nos permite bajar la guardia. Creemos que lo peor ya pasó, que la tormenta finalmente quedó atrás... y entonces, algo sucede. Algo que nos recuerda que la recuperación no siempre avanza en línea recta.
En este capítulo te cuento el día en que, tras casi seis meses, por fin me quitaron el tutor de mi pierna. La libertad y el alivio se sentían reales, tanto que me permitieron viajar a Guatapé para celebrar los quince años de una amiga en un barco. Pero en medio de las risas y la música, un tropiezo absurdo desencadenó la consecuencia más dolorosa.
Un golpe seco, un regreso tortuoso a Medellín, un diagnóstico médico equivocado y una radiografía en el Hospital Pablo Tobón Uribe que me obligó a enfrentar la realidad: el fémur se había vuelto a fracturar, y esta vez, estaba montado sobre sí mismo. El alivio del jueves había sido solo un espejismo.
Acompáñame en esta primera parte de una noche que cambió mi vida para siempre y donde aprendí que la verdadera fortaleza no está en nunca caer, sino en encontrar la forma de levantarse una vez más.
✨ ¿Te ha pasado? Déjame tu respuesta en la caja de preguntas de aquí abajo: ¿Cuál ha sido ese "espejismo" o retroceso en tu vida que más te ha costado asimilar?
Te leo.
🎙️ Síguenos en Instagram: @historiasparafrida
📌 Diseño sonoro y producción: Daniela Zapata G