Jesús anunció que el Espíritu Santo del Señor estaba sobre Él y se inició un movimiento del Espíritu Santo. El creyente que está en obediencia a la Palabra de Dios puede pedir y recibirá el Espíritu Santo. Estará lleno de autoridad, para que el diablo huya de él. La llenura del Espíritu Santo es dentro de nosotros; como un derramamiento, investidura sobrenatural del poder de Dios.