Los Apóstoles y discípulos fueron llenos del Espíritu Santo: hubo sanidades y liberación de los demonios. El Espíritu Santo está al lado de todos los que creen en Cristo: ayunan, oran, escuchan la Palabra de Dios y se bautizan en agua. El Bautismo del Espíritu Santo es la llenura sobrenatural y se manifiesta en el hablar en lenguas extrañas; como el Espíritu Santo da que se hable.