Toda la Palabra de Dios, es hermosa y completa. El Antiguo Testamento nos cuenta las maravillas que hizo Dios, por su pueblo. Los evangelios nos hablan de la llegada de Jesús a la Tierra, sus enseñanzas y su sacrificio por la humanidad. Dios no ha cambiado. En el Nuevo Testamento, se nos refiere el Nuevo Pacto de Cristo: pero ya no se habla de sacrificios de animales en el altar.