Los gálatas influenciados por los judíos, empezaron a predicar y vivir un Evangelio diferente. Hasta ahora, podemos ver cristianos que predican y viven un Evangelio diferente, al que está escrito en la Palabra de Dios. Los que vienen al Evangelio tienen que negarse a sí mismos, nacer de nuevo: para vivir como Cristo quiere. Para decir como Pablo: ya no vivo yo, Cristo vive en mí.