Como en tiempos de la iglesia primitiva, los creyentes contemporáneos también pueden ser víctimas del engaño. Y eso, fue lo que vimos el domingo pasado en nuestra serie de 1 Juan, Juan regresa al tema del pecado que mencionó por primera vez en el capítulo 1. Él enfatiza categóricamente a sus oyentes de un grave peligro, el de ser engañados.