“Hijo de puta, ¿qué hiciste?” Susana lo tomó de la campera y no quería soltarlo. El femicida comenzó a golpearla hasta que logró liberar su brazo y huir. Lara Gigena estaba inconsciente en el ingreso al garaje de la vivienda en calle Edison al 500. La detonación del disparo irrumpió la calma del amanecer frente a la costa del río. Ariel Torres había arribado a las 7,45. Tras una breve discusión ....