Desde la visión islámica, el tema tiene algunas particularidades: en primera instancia la única entidad capaz de conocer pasado, presente y futuro es el Creador, lo que Él ha revelado a través de los libros sagrados y lo que ha revelado o inspirado a sus profetas, sin otro tipo de intermediarios. Por lo tanto todas las fuentes proféticas, en el sentido de profecía, y provenientes del Islam, van a tener su origen en El Corán, y en las palabras en particular del Profeta Muhammad.