Si hace más de 600 años tenía sentido predicar sobre el fin del mundo, ¿por qué parece que hoy es un tema prohibido y da miedo hablar de ello?
Dice el Señor que observemos los signos para poder conocer e interpretar cada momento. Y es que el fin de tu mundo o el del mío podría ser hoy, o mañana o en un mes... ¿Estás ya preparado? ¡Bienvenido!