Todos somos de alguna manera indiferente ante Cristo hacemos cosas como que no nos interesara. El grito de Dios tiene la capacidad de despertarnos y volver la mirada.
Todos somos de alguna manera indiferente ante Cristo hacemos cosas como que no nos interesara. El grito de Dios tiene la capacidad de despertarnos y volver la mirada.