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En este episodio arrancamos con el susto sanitario del día: un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que salió de Ushuaia, Argentina, con cerca de 150 pasajeros. La OMS confirmó casos vinculados a la cepa Andes, una variante rara porque puede transmitirse entre humanos por contacto cercano y prolongado. Hasta el 4 de mayo se habían reportado siete casos, entre confirmados y sospechosos, incluyendo tres fallecimientos. La clave: sí es serio, pero no se comporta como COVID; no es ese virus que te agarra por pasar por un pasillo. La OMS mantiene vigilancia, pero el riesgo global se considera bajo.
Después nos vamos a Canadá, porque Alberta —provincia petrolera y bastante cansada de Ottawa— volvió a poner sobre la mesa la idea de separarse. Un grupo separatista entregó más de 300.000 firmas para intentar activar un referendo de independencia, superando el umbral aproximado de 178.000 firmas. Pero calma: esas firmas deben verificarse, hay una pelea legal en curso y, aunque hubiera voto, independizarse no sería automático. Habría que negociar con el gobierno federal, provincias, tratados y un montón de chicharrones jurídicos.
Y cerramos con Irán y el Estrecho de Ormuz, porque ahí sí el bolsillo mundial está mirando de reojo. Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de ataques con drones y misiles contra Fujairah, un puerto petrolero clave. Al mismo tiempo, Irán insiste en controlar el paso por Ormuz y cobrar peajes a barcos que quieran cruzar. No es cualquier caño: por ahí pasa una parte enorme del petróleo y gas marítimo global; la EIA lo describe como uno de los chokepoints energéticos más importantes del mundo.
By Andres FelipeEn este episodio arrancamos con el susto sanitario del día: un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que salió de Ushuaia, Argentina, con cerca de 150 pasajeros. La OMS confirmó casos vinculados a la cepa Andes, una variante rara porque puede transmitirse entre humanos por contacto cercano y prolongado. Hasta el 4 de mayo se habían reportado siete casos, entre confirmados y sospechosos, incluyendo tres fallecimientos. La clave: sí es serio, pero no se comporta como COVID; no es ese virus que te agarra por pasar por un pasillo. La OMS mantiene vigilancia, pero el riesgo global se considera bajo.
Después nos vamos a Canadá, porque Alberta —provincia petrolera y bastante cansada de Ottawa— volvió a poner sobre la mesa la idea de separarse. Un grupo separatista entregó más de 300.000 firmas para intentar activar un referendo de independencia, superando el umbral aproximado de 178.000 firmas. Pero calma: esas firmas deben verificarse, hay una pelea legal en curso y, aunque hubiera voto, independizarse no sería automático. Habría que negociar con el gobierno federal, provincias, tratados y un montón de chicharrones jurídicos.
Y cerramos con Irán y el Estrecho de Ormuz, porque ahí sí el bolsillo mundial está mirando de reojo. Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de ataques con drones y misiles contra Fujairah, un puerto petrolero clave. Al mismo tiempo, Irán insiste en controlar el paso por Ormuz y cobrar peajes a barcos que quieran cruzar. No es cualquier caño: por ahí pasa una parte enorme del petróleo y gas marítimo global; la EIA lo describe como uno de los chokepoints energéticos más importantes del mundo.