El primer entrenador holandés que ha tenido el Valencia en su historia fue un enamorado de la dolce vita valenciana, que exprimió al máximo mientras dirigía un equipo que practicaba un fútbol tan bonito como poco efectivo.
El primer entrenador holandés que ha tenido el Valencia en su historia fue un enamorado de la dolce vita valenciana, que exprimió al máximo mientras dirigía un equipo que practicaba un fútbol tan bonito como poco efectivo.