Durante siglos, la humanidad ha estado obsesionada con la noción de que puede haber seres inteligentes que residen en Marte. Existe evidencia de que Rusia, a finales de la década de 1980, pudo haber sido la nación que más se acercó a probar la existencia de tales seres. Hoy vamos a examinar el extraño destino de Phobos 2, una misión espacial no tripulada que constaba de dos sondas lanzadas por la Unión Soviética, para poder estudiar Marte y sus lunas Phobos y Deimos.