Son las tres de la madrugada y otra conversación sin salida con tu pareja no te deja dormir. El amor duele, y no porque seas débil, sino porque estás viva. Este guion es un refugio para quienes aman con intensidad, pero también con cansancio. Una oda al desvelo emocional, donde no se busca una solución, sino una voz que diga: “Lo sé. Yo también.”