El presidente argentino tiene la costumbre de recurrir al plagio en sus publicaciones. Copia a veces capítulos enteros de otros autores o fragmentos de trabajos ajenos. Aún cuando antes de la publicación de sus últimos dos libros ya la prensa lo había descubierto, siguió plagiando en los libros posteriores. Mientras tanto la prensa le ofrece un silencio cómplice que no hubiera ocurrido con ningún otro presidente por la falta de honestidad que implica su procedimiento. Antonella Marty, Pablo Avelluto y José Benegas.