Algunas personas son como leones: resueltas, fuertes y valientes. Otras, son como corderos: amables, mansos y sumisos. Todos nosotros debemos ser una mezcla divina de ambos y saber cuándo ser como un león y cuándo como un cordero.
Algunas personas son como leones: resueltas, fuertes y valientes. Otras, son como corderos: amables, mansos y sumisos. Todos nosotros debemos ser una mezcla divina de ambos y saber cuándo ser como un león y cuándo como un cordero.