En el libro de Ezequiel, el juicio contra el pecado de Israel y Juda es abierto con la visión Celestial. Acá el juicio sobre toda la tierra es abierto con la visión Celestial que Juan recibe. Dios es reconocido lo que es El. Todopoderoso, Justo, conociendo todo, sus mandamientos son justos, misericordioso. El que era, es y el que ha de venir. La identidad es revelada. La descripción del Trono es excepcional. El siendo Justo, se convierte en Juez sobre todo.