Como reza el dicho, "hablo de pu... la tacones".
Óscar Puente, ministro de Transportes, y que ha ido dando lecciones sobre el fango, se ha metido en un buen charco con sus insultos e insinuaciones de alto voltaje hacia la figuta de Javier Milei, presidente de Argentina.
El político socialista montó un buen incendio que ya no tiene manera de ser extinguido porque, entre otras razones, ya saltó al otro lado del charco.
En España, como no podía ser de otra manera, la oposición ha cogido la presa y no va a soltarla.
Y, para fortuna de Puente, estas dos semanas, la del 6 al 12 y la del 13 al 19 de mayo de 2024 no hay plenos en el Congreso de los Diputados, aunque sí en el Senado donde tendrá que responder a alguna pregunta y, de paso, llevarse alguna que otra reprimenda por su exacerbada locuacidad.