
Sign up to save your podcasts
Or


Lastimosamente fue un breve espejismo, despegue mi ojo del ojo mágico y al darme vuelta, quede horrorizado, aquel hombre encapuchado estaba frente a mí. No dejaba ver su rostro, utilizaba una túnica, que lo cubría de pies a cabeza, de color azabache, con los filos desgastados y rotos. Intenté golpearle con el perchero, pero estaba en estado de shock, incapaz de decir o hacer algo, para defender mi vida.
– Has estado triste, mucho tiempo – dijo el encapuchado...
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.
By Nazaret MartinezLastimosamente fue un breve espejismo, despegue mi ojo del ojo mágico y al darme vuelta, quede horrorizado, aquel hombre encapuchado estaba frente a mí. No dejaba ver su rostro, utilizaba una túnica, que lo cubría de pies a cabeza, de color azabache, con los filos desgastados y rotos. Intenté golpearle con el perchero, pero estaba en estado de shock, incapaz de decir o hacer algo, para defender mi vida.
– Has estado triste, mucho tiempo – dijo el encapuchado...
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.