Algunos Apóstoles eran casados y la Biblia registra que Jesús, oró por la suegra de Pedro. Pablo no era casado, pero tenía el don de continencia; esto facilitó su trabajo evangelístico. Sólo se puede hacer Pacto con Dios de no casarse, si se tiene el don de continencia. Este don especial, es la capacidad que tiene una persona de no sentir atracción, ni excitación sexual; por otra.