Al parecer, el más ferviente seguidor de Angela Merkel es un griego, dueño de un restaurante en Bremerhaven. Tal es su veneración, que mandó hacer una figura de cera de la canciller, a tamaño natual.
Al parecer, el más ferviente seguidor de Angela Merkel es un griego, dueño de un restaurante en Bremerhaven. Tal es su veneración, que mandó hacer una figura de cera de la canciller, a tamaño natual.