“El Mayordomo” es una prédica que cambia la perspectiva: no eres dueño, eres encargado. Desafía tu relación con el tiempo, los recursos y el propósito. Te invita a administrar con excelencia lo que Dios puso en tus manos. Clara, confrontante y con enfoque eterno. Ideal para quienes quieren vivir con intención y responsabilidad.