Hay personas que temen ser rechazadas por los demás y como consecuencia, en lugar de mostrarse tal y como son, se convierten en aquello que los demás esperan. Ellas mismas tejen su propia condena: traicionarse a sà misma por el miedo al rechazo.El ser humano es social por naturaleza y precisamente por esto, necesita relacionarse y sentir que pertenece a un grupo para sentirse bien.