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Hoy nos adentramos en los pasillos oscuros de una abadía que no solo marcó la historia del videojuego español, sino también la memoria sentimental de toda una generación: La Abadía del Crimen.
A partir de los textos de Obsequium, descubrimos cómo este juego nacido en el corazón de Opera Soft se convirtió en mucho más que una adaptación no oficial de El nombre de la rosa, de Umberto Eco. Fue una obra de ingenio, obsesión y precisión artesanal, creada en una época en la que los programadores tenían que luchar contra cada byte como si fuera un enemigo final.
El podcast explora la figura de Paco Menéndez, responsable de la programación, y Juan Delcán, encargado del apartado visual. Juntos dieron forma a un universo sorprendentemente vivo para los ordenadores de 8 bits: monjes con rutinas, horarios estrictos, espacios laberínticos, misterio, tensión y una atmósfera que parecía imposible dentro de máquinas tan limitadas.
También se analiza el contexto de la industria española de los años ochenta, una época brillante y caótica donde la creatividad convivía con la piratería, las limitaciones técnicas y un mercado todavía joven. En ese escenario, La Abadía del Crimen no fue simplemente un juego: fue una declaración de ambición artística.
Obsequium funciona así como un homenaje coral, tecnológico y emocional. Sus textos recuerdan que algunos videojuegos no envejecen como productos antiguos, sino como ruinas sagradas: siguen ahí, cubiertos de polvo, pero cargados de significado.
En este episodio hablaremos de memoria, código, arte, nostalgia y de cómo un videojuego español logró convertirse en leyenda. Porque La Abadía del Crimen no solo se jugaba: se habitaba.
By Sam MikelHoy nos adentramos en los pasillos oscuros de una abadía que no solo marcó la historia del videojuego español, sino también la memoria sentimental de toda una generación: La Abadía del Crimen.
A partir de los textos de Obsequium, descubrimos cómo este juego nacido en el corazón de Opera Soft se convirtió en mucho más que una adaptación no oficial de El nombre de la rosa, de Umberto Eco. Fue una obra de ingenio, obsesión y precisión artesanal, creada en una época en la que los programadores tenían que luchar contra cada byte como si fuera un enemigo final.
El podcast explora la figura de Paco Menéndez, responsable de la programación, y Juan Delcán, encargado del apartado visual. Juntos dieron forma a un universo sorprendentemente vivo para los ordenadores de 8 bits: monjes con rutinas, horarios estrictos, espacios laberínticos, misterio, tensión y una atmósfera que parecía imposible dentro de máquinas tan limitadas.
También se analiza el contexto de la industria española de los años ochenta, una época brillante y caótica donde la creatividad convivía con la piratería, las limitaciones técnicas y un mercado todavía joven. En ese escenario, La Abadía del Crimen no fue simplemente un juego: fue una declaración de ambición artística.
Obsequium funciona así como un homenaje coral, tecnológico y emocional. Sus textos recuerdan que algunos videojuegos no envejecen como productos antiguos, sino como ruinas sagradas: siguen ahí, cubiertos de polvo, pero cargados de significado.
En este episodio hablaremos de memoria, código, arte, nostalgia y de cómo un videojuego español logró convertirse en leyenda. Porque La Abadía del Crimen no solo se jugaba: se habitaba.