El Padre todo lo hizo con el Hijo, para su gloria. La historia real del hombre es que fue un muñequito de barro, que Dios sopló y le dio hálito de vida; con su Espíritu. Vino Nuestro Señor Jesucristo a reconciliar al mundo pecador con Dios, a través de su muerte; siendo santo, sin pecado. Jesucristo siendo Dios, tomó forma de hombre; y es humillado por el mismo hombre que Él creó.