El lago de Chapala era el deleite de todos los niños pues se la pasaban nadando todo el tiempo, su padres para alejarlos de ahí decidieron inventar que había un monstruo y esa leyenda se volvió realidad pero a Javi, el niño más aventurero no le importó y se metió a nadar con el monstruo demostrando que era bueno y todos lo aceptaron.