Hablemos en Un fetiche sexual no es un trastorno psicológico. A pesar de ello, un fetichista puede tener problemas a causa de la vergüenza o las implicaciones que pueden tener su fetichismo sexual. De esta forma, un fetiche puede convertirse en una angustia para la persona que lo padece a causa de las opiniones de los demás. Tanto es así que en muchas ocasiones el fetichismo puede sentirse como una patología psicológica.