
Sign up to save your podcasts
Or


Nos rompieron el sistema nervioso… y luego nos quisieron vender la membresía premium para repararlo. Apps, journals, suplementos, gadgets, rutinas, hacks y toda una vitrina de bienestar para una generación que ya venía cansada, ansiosa y con la quincena en terapia intensiva.
En este episodio nos metemos a esa trampa rara donde el autocuidado deja de sentirse como descanso y empieza a parecer catálogo. Hablamos de la culpa que viene incluida en el paquete, de lo poco compatible que es el bienestar aspiracional con una vida millennial real, y de cómo se nos olvidó algo bien importante: no todo lo que nos hace bien se ve productivo. A veces cuidarnos también es jugar, reír, descansar sin justificarlo y darnos permiso de pasarla bien sin convertirlo en meta, culpa o contenido.
Si este episodio te resonó, compártelo con esa persona con la que sobrevives la adultez y con quien podrías echar un Mario Kart, reírte o no hacer nada sin sentir culpa. Capaz que no necesitábamos otra rutina perfecta; capaz que solo necesitábamos recordar que volver a disfrutar también es una forma de cuidarnos.
By Gustav NumasNos rompieron el sistema nervioso… y luego nos quisieron vender la membresía premium para repararlo. Apps, journals, suplementos, gadgets, rutinas, hacks y toda una vitrina de bienestar para una generación que ya venía cansada, ansiosa y con la quincena en terapia intensiva.
En este episodio nos metemos a esa trampa rara donde el autocuidado deja de sentirse como descanso y empieza a parecer catálogo. Hablamos de la culpa que viene incluida en el paquete, de lo poco compatible que es el bienestar aspiracional con una vida millennial real, y de cómo se nos olvidó algo bien importante: no todo lo que nos hace bien se ve productivo. A veces cuidarnos también es jugar, reír, descansar sin justificarlo y darnos permiso de pasarla bien sin convertirlo en meta, culpa o contenido.
Si este episodio te resonó, compártelo con esa persona con la que sobrevives la adultez y con quien podrías echar un Mario Kart, reírte o no hacer nada sin sentir culpa. Capaz que no necesitábamos otra rutina perfecta; capaz que solo necesitábamos recordar que volver a disfrutar también es una forma de cuidarnos.