El Estado español es copartícipe en alguna medida de alguno de los conflictos que existen en el mundo, bien como aliado de la OTAN o como vendedor de armas a países que pueden estar en guerra. Lo cierto es que España dedica un gasto excesivo a mantener su ejército y, además, ayuda a empresas españolas a exportar armas. Por otro lado, hay intervenciones militares en algunos países que no ayudan a resolver conflictos. El gasto militar por español es de 400 euros al año. Lo que se traduce en 51 millones de euros al día en gasto militar y 18.600 millones al año. Eso se gasta España en defensa en medio de una crisis brutal.
Pere Ortega