La familia fue desde el principio y como tal permanece, porque todo lo que es creado con esta esencia Ley permanece en la Eternidad.
Este es un llamado a La Familia, como Útero pleno de Esperanza y Promesa para una nueva Humanidad, sustentada en el Amor y las Leyes que nos rigen como Creación Perfecta.
Sintiéndola como el Principio Original de la Imagen Perfecta de Él y Ella como continuidad de la Vida.
Y comprendiendo que Latinoamérica tiene una gran tarea dentro de la Profecía, es protagonista recuperando el Amor y la Unión como la verdadera Familia.