Toda persona, para nacer de nuevo: tiene que convertirse a Cristo, bautizarse en agua y empezar una nueva y diferente vida. Uno mismo no puede cambiar: slo Cristo cambia, el Espritu Santo transforma, liberta; as todas las cosas cambian, para bien. El que mira con fe al Hijo de Dios y se arrepiente de sus pecados, ser salvo. La religin no salva a nadie, slo salva: Jesucristo.