En pocas palabras el autor introduce al lector en el ambiente militar y en las circunstancias que rodean la trama, y la reacción molesta y avergonzada del ingrato hijo que se resiste a acudir al encuentro del padre y, cuando lo hace, es para reñirlo por la visita, dejándole allí, desconcertado y triste por la actitud desdeñosa de su hijo. Sin embargo, con amor de padre tiene aún valor para pedirle a sus compañeros de armas que le compartan, al menos, un pedacito del regalo que le llevaba.