El hijo de Setién mostró públicamente su deseo de que el Barça fiche a Neymar, lo cual es bastante llamativo teniendo en cuenta que su padre Quique, es el actual entrenador del equipo. Más allá de Neymar, este parón puede ser una oportunidad para Quique Setién, que podría llegar a contar con una minipretemporada, la recuperación de jugadores importantes como Luis Suárez y Dembélé (en este caso para la Champions) y sobre todo dejar ya en la distancia la destitución de Valverde y lo sucedido entre jugadores y directiva (si bien, esto no parece tan sencillo que "vaya a quedar atrás").