En el tiempo de Pablo, haba crisis fuera y dentro de la Iglesia. Ahora, estamos viviendo en tiempos difciles: crisis econmica, bajos niveles de moral, de justicia y de altos principios. El temor a Dios se ha ido perdiendo. Algunos creyentes, se vuelven ateos y se levantan contra la Biblia; porque Dios no acta como ellos quieren. Pero Dios no duerme y a l nadie se le adelanta.