Muchas personas hacen actos abominables y les vienen terribles enfermedades. Adems se rebelan contra sus autoridades y niegan su pecado; sin temor a Dios. Ellos ya estn sentenciados al lago que arde con fuego y azufre; como las autoridades que aprueban leyes injustas que traen maldicin a las naciones. Slo si hay un arrepentimiento sincero, se alcanza la misericordia de Dios.