Nada hay más funesto para un cristiano que caer en equivocaciones, en errores y esto como producto de nuestra propia concupiscencia, ya que esto nos alejará de la presencia de Dios
Nada hay más funesto para un cristiano que caer en equivocaciones, en errores y esto como producto de nuestra propia concupiscencia, ya que esto nos alejará de la presencia de Dios