Texto bíblico: 1 Samuel 4:10-11, 19-22. En tiempos del sacerdote Eli, el pueblo de Israel "tenía" la presencia de Dios de forma simbólica, pero no le daban la importancia y honra debidas. Los lideres religiosos (sacerdotes) fornicaban con mujeres del pueblo, y no eran reprendidos. Pero llegado el tiempo, perdieron el Arca de Dios y también sus vidas. ¿Estaremos cometiendo el mismo error? Dios nos ha bendecido con su presencia en nosotros: El Espíritu Santo. No debemos caer en el error de tratarle como a un objeto. ¿Estamos subestimando al Espíritu Santo? Si damos más valor a lo humano que a la Palabra de Dios, si nos enfocamos más en nuestros planes estrategias que en la oración; entonces no le estamos dando al Espíritu su lugar. ¡Peor aún! Si pecamos de continuo sin nigún remordimiento, estamos "Sin gloria" (Icabod) y no nos queda más esperanza: Como Elí y su familia o el rey Saúl, no seremos librados en el día de angustia. ¡Tenemos que depender nuevamente del Espíritu Santo! *Grabado el 14 de febrero de 2021 para Cielos Abiertos (Curacao)