Dios usa lugares como los desiertos para hacernos pasar por procesos necesarios para probarnos, hacernos madurar y crecer. La cuarentena o encierro por la contingencia del COVID-19 es para buscar más de Dios y no buscar el entretenimiento. El que no busque de Dios en estos tiempos, corre el peligro de volver a Egipto.