Hemos visto calles convertidas en canales y vecinos desplazándose en botes. Lo grave es que esta vez no se trata de un desastre natural, sino de la rotura de una tubería de desagüe.
Hemos visto calles convertidas en canales y vecinos desplazándose en botes. Lo grave es que esta vez no se trata de un desastre natural, sino de la rotura de una tubería de desagüe.