"Al tendero no le gustaba, pero comprábamos medio kilo de lentejas, un cuarto de aceite... Y aquello era como una radio, en el mercado te enterabas de todo", recuerda Maribel Prieto, de las primeras vecinas del barrio....
"Al tendero no le gustaba, pero comprábamos medio kilo de lentejas, un cuarto de aceite... Y aquello era como una radio, en el mercado te enterabas de todo", recuerda Maribel Prieto, de las primeras vecinas del barrio....