Santiago le otorga a la lengua dos habilidades, que son BENDECIR y MALDECIR. Aunque si leemos varios libros atrás, poco después del centro de la Biblia, en el libro de Proverbios, Salomón le otorga a este miembro otras dos habilidades con un peso mayor; el poder de la VIDA y de la MUERTE (Proverbios 18:21).