El bautismo es un acto de obediencia, pero también de transformación para bien. Por lo tanto, ¿qué hace falta para que seamos parte de él y también hagamos parte a los demás? Aunque nosotros ya estemos bautizados, hay personas que aún no conocen a Cristo y no han recibido esa bendición. No olvidemos que para que Jesús fuera bautizado tuvo que existir un Juan el Bautista; y para que Cornelio fuera bautizado tuvo que existir un Pedro. ¿Por qué no ser nosotros también uno de ellos?