Antes de dar el próximo paso, haz una pausa y pregúntate: ¿he tomado en cuenta a Dios? No es tu talento ni tu experiencia lo que te sostendrá en el camino; es Él.
Si el Señor no está en la ecuación desde el inicio, detenerse antes de avanzar también es obediencia. Pon a Dios primero, no como respaldo, porque cuando Él comienza la obra, lo que viene no se convierte en carga, sino en deleite.
Become a supporter of this podcast: https://www.spreaker.com/podcast/el-post-de-la-hora--6717838/support.